Martes, 09 de junio de 2009

La fachada de nuestro instituto luce engalanada durante estos días. Los racimos de flores azuladas de las jacarandas, nombre común de estos árboles y que significa fragante, nos recuerdan que estamos en primavera, el verano está próximo y también las vacaciones.

 Estos árboles ornamentales tan hermosos tienen su origen en Sudamérica, aunque también se han introducido en áreas ajenas a su hábitat natural como es la costa mediterránea. Así, vemos como adornan nuestras calles y parques. Además de sus flores poseen una madera muy apreciada.

 Existe una bonita leyenda argentina sobre ella. Cuentan que cuando los españoles empezaron a poblar Corrientes (Argentina) llevando con ellos a sus familias, llegó un caballero español con su hija, una muchacha de tez blanca y ojos azul oscuro. La chica se enamoró de un joven indígena y su padre se oponía a esa relación. Los jóvenes decidieron huir juntos. Al enterarse el padre, salió armado a buscarlos y cuando los encontró, disparó con su arma al indio, su hija se interpuso entre los dos y cayó fulminada por su propio padre; del mismo modo mató al chico y se marchó de allí. Esa noche la imagen de su hija no se apartó de él y con las primeras luces volvió al lugar donde dejó los cuerpos, allí no halló restos de la tragedia, había un hermoso árbol de tronco fuerte, cubierto de flores azul oscuro que se mecían suavemente con la brisa.

 El hombre tardó en comprender que Dios había sentido misericordia de los enamorados y había convertido al indio en ese árbol y que los ojos de su hija lo miraban desde todos y cada una  de las azules flores de la Jacaranda. 

 

Ana Ruiz, profesora del IES "Ciudad de Dalías"






Publicado por daliito @ 8:15
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