S?bado, 21 de marzo de 2009

El 21 de marzo es el primer día de otoño en el hemisferio sur y el primero de primavera en el hemisferio norte, con la elección de esta fecha se buscó dar carácter simultáneo en todo el mundo a la celebración del Día Forestal Mundial. Aunque esta conmemoración se instituyó como recomendación prioritaria en el Congreso Forestal Mundial celebrado en Roma en 1969, fue en 1971 cuando los estados miembros de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) acordaron la celebración que se puso por primera vez en práctica el 21 de marzo de 1974. Con esta conmemoración se pretende recordar la necesidad de mantener e incrementar las superficies arboladas y de proteger y conservar la naturaleza.

Es un día para que recordemos la importancia del árbol en nuestra civilización. La conmemoración de este día nos debe ayudar a recordar el gran valor que tienen los bosques para nosotros y sensibilizarnos sobre la necesidad de su protección y conservación.

Debemos tener presente que la mitad de los bosques mundiales han desaparecido, y las áreas forestales con mayor biodiversidad están en peligro. Muchos de los bosques que antaño cubrían la Tierra han desaparecido, por la extracción de madera, la conversión a otros usos como la agricultura y la ganadería, la minería, los grandes embalses, las carreteras y las pistas forestales, los incendios, el crecimiento demográfico, el cambio climático…  La gestión sostenible de los bosques debe pasar de las intenciones y palabras a los hechos cuanto antes.

Los bosques, por un lado, suministran una variada cantidad de productos como madera, celulosa para la producción de papel, resina, plantas medicinales, aromáticas… sin los cuales no hubiera sido posible la civilización actual. Los bosques nos proveen de bienes y también realizan servicios fundamentales contribuyendo a asegurar la alimentación, el agua y el aire limpio a través de la mitigación de las emisiones de gases con efecto invernadero, liberación de oxígeno a la atmósfera, conservación de la biodiversidad, protección de recursos hídricos, belleza escénica, regulación del clima, mitigación de los impactos de desastres asociados con fenómenos naturales…

Hay por tanto razones más que suficientes para que nos interesemos por la conservación de nuestros bosques y es importante que esa preocupación no se limite  a los actos simbólicos que en cada ciudad, comunidad, estado o país se celebran en el día de hoy, sino que la protección de los bosques se debe convertir en una constante de nuestro día a día.

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Publicado por daliito @ 12:00
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