Jueves, 31 de mayo de 2007
RAZ?N DE AMOR

Aqu?,
en esta orilla blanca
del lecho donde duermes,
estoy al borde mismo
de tu sue?o. Si diera
un paso m?s, caer?a
en sus ondas, rompi?ndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sue?o
hasta el rostro. Tu h?lito
te mide la andadura
del so?ar: va despacio.
Un soplo alterno, leve,
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir so?ando.
Miro. Veo la estofa
de que est? hecho tu sue?o.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingr?vida.
Te cerca de respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sue?o.
En la orilla se paran
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sue?o. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren,
trasl?cida, tu carne
y apartan dulcemente
las se?as corporales
por ver si hallan detr?s
las formas de tu sue?o.
No lo encuentran. Y entonces
pienso en tu sue?o. Quiero
descifrarlo. Las cifras
no sirven, no es secreto.
Es sue?o y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un so?ar m?o empieza
al borde de tu cuerpo;
en ?l el tuyo siento.
T? dormida, yo en vela,
hac?amos lo mismo.
No hab?a que buscar:
tu sue?o era mi sue?o.
(Fragmento)
Publicado por daliito @ 8:30
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